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martes, 24 de julio de 2012

Salmo 1. Devocional 2. Más que un número.


Más que un número

La primera expresión del Salmo señala  “bienaventurado es el varón que…”.
La palabra varón es el hebreo ‘ish”, se usa para un  “varón” identificándolo de “isha”  mujer, pero también el término para indicar a alguien “fuerte” en contraste con alguien “débil”, o a un “poderoso” en contraste  con un “indefenso”. Es decir, al usar este término el salmista aquí, personaliza la dicha de alguien diferenciándolo de otro, que no tiene ese algo que lo distingue.
Esto nos hace pensar que Dios cuando nos llama “bienaventurados” no lo hace en forma genérica, sino que  individualiza una clase de persona. Y esto puede alcanzarnos a Ud. y a mí,  porque él nos conoce, sabe quienes somos y tiene interés en bendecirnos.
En esta época pragmática vemos que para la sociedad somos simplemente un contribuyente, para los políticos un voto, para las empresas un legajo. Donde lo que importa es la ecuación réditos - costos, y no los intereses y problemáticas reales de las personas, por eso es normal asumir los daños personales en beneficio de los muchos. Y se minimizan los daños en beneficio del bien común.  Esto es porque los precios a pagar se consideran en relación a los beneficios que van a producir, o para decirlo de otra forma, todo beneficio trae su “daño colateral”. 
Cuando abrimos la Biblia, vemos que también es así en alguna medida,  para que la “felicidad” esté a alcance de cada uno de nosotros, ese “daño colateral” recayó sobre Jesucristo debiendo enfrentar la cruz, para que Ud. y yo podamos recibir la “dicha” de un Dios que anhela bendecirnos.
Dios quiere que seamos “bienaventurados”,  tiene las herramientas para que sea así en nuestra vida, porque es un Dios todo poderoso que nos conoce hasta el punto de poder numerar nuestros cabellos y por lo tanto ese conocimiento tan profundo, le permite saber qué necesita Ud. y que necesito yo para ser feliz.  Y sobre todas las cosas, diagramar el rumbo para un mañana con dirección de felicidad.  Esto es simplemente porque somos más que un número para Dios, somos creación de sus manos, nos ama y quiere y conoce lo que es mejor para Ud. y para mí.
Para que esto  pueda ser  realidad en su vida o la mía debemos buscar un camino  concordante a la Voluntad de Dios,  entendiendo que si los obstáculos que transitamos son producto de errores, Dios quiere reparar y restaurarlos misericordiosamente o si son producto de su maravilloso propósito en nuestra vida,  él tiene la intención de completar la construcción y el desarrollo  de su proyecto, que sin duda es lo mejor que nos puede pasar.
Podemos tener la plena certeza de que “el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará…” (Fil.1.6), sabiendo que solamente necesitamos descansar en sus propósitos, caminando de acuerdo a su voluntad, confiando en sus tiempos y maneras, porque solo entonces las palabras del salmista serán realidad…“Bienaventurado (feliz) el hombre que  puso en Jehová su confianza”, Sal 40:4
Departamento  Espiritual- E.C.E.A.  
Daniel Asenjo

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